Claro, no le di el asiento porque tenia aspecto de ser mala; su mirada era similar a la de las brujas de aquellas tipicas peliculas que uno solía ver en su niñez.
Viendola ahi, sosteniendose como puede pensé, que cruel soy. ¿ A caso todavia no aprendo que las apariencias engañan, que nada es lo que parece? O quizá la vida me hizo aprender muchas cosas, y por eso no me apiade de ella.
Sino mirenme a mi, tengo 16 años y parezco mas chica, ante cualquier extraño tengo mirada seria y perversa, como si planeara algo para acabar con los demas, afirmando las sospechas con una sonrisita macabra. Y en realidad, los que me conocen bien saben que en realidad soy todo lo contrario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario