No preguntes por qué te estoy queriendo, pero si lo hago es porque no esta mal, que bueno que te quieran asi, con pensamientos tan intensos, con sentimientos tan inmensos que a veces cuestan comprender.
¿Qué culpa tiene el destino? si nosotros cruzamos los caminos, juntos hasta el amanecer. Es cuestion de un parpadeo para verte sonreir y ser feliz aun mas, porque esto es mas verdadero y hoy entiendo que no puedo cambiar el mundo con un chasquido de dedos y es entonces cuando pienso que si no me dieras la mano me pondría a llorar. Y no te explico el deseo porque puedo ir enloqueciendo al armar una oracion de nuevo, ya admitimos que el silencio da a entender que nada es normal, ni igual.
Fueron días que recuerdo, especiales los momentos que aprovecharon la ocasión y la reaccion imaginada cuando se volaron las palabras de aquel cuento que a lo lejos a penas se puede escuchar, sin la tinta de hambre en cada beso, con los pies desgastados de tanto explorar y ver vacia la ciudad, todo inundado con lagrimas cuando se animaron a gritar ya no mas.
Sé que cuesta entender el proceso y jugando a mantener el equilibrio mas de una vez habia pensado que algun tren me iba a alejar. Con el presente semidescarrilado, ¿Cuánto futuro quedaba por imaginar? Totalmente libre es la ignorancia y nos dejamos atrapar, ya no tenemos opciones y aunque tengamos errores no nos separamos y apostamos todo al arriesgar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario