Fue aquella tu decisión, nunca quise terminar así; pero hay otra dama que hace tu vida fabulosa y no te importó para nada mi verdadero amor. Ella te hace ver la gloria por momentos, pero tarde o temprano esa magia se acaba, desaparece el efecto que te causa y decime vos ¿Qué pensás cuando apoyas tu cabeza en la almohada? Te pinta la vida de rosa y dejaste en un tono gris mis dias y apagada mi mirada.
Entiendo, la gente suele cambiar cuando lo siente, no obligado cuando alguien mas te lo pide. No pudiste dejarla y quedarte conmigo para siempre, por eso entiendo que lo que sentís con ella es mas fuerte, te llama, te atrapa y te lastima lentamente. Ya no puedo estar a tu lado.
Y yo aca celosa, preguntandome si la frecuentas a diario, poniendo el pecho y el corazón al tema, sin poder tocarte por esto pero sin dejar de acompañarte y es entonces cuando aparece su blanco cuerpo de nuevo, o el verde de su miraba y ya no tiene sentido el sentimiento, te vas corriendo con la sonrisa que te deja su intenso juego.
Pero no supe cuidarte, y entiendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario